Después de un ayuno de 12 horas, un brazo amoratado y una espera de varios días por el asueto, el doctor me ha dicho que no tengo absolutamente NADA. No tengo anemia, desnutrición, hipertiroidismo ni cuanta cosa me había sugerido. Es un alivio.
Estos últimos meses he tenido algunos problemas de salud relacionados con mi baja presión arterial y mi bajo peso así que el médico me recomendó algunos estudios que lo ayudarán a determinar el diagnóstico correcto. Ahora sólo falta esperar los resultados, mientras tanto mantendré los dedos cruzados.