Hace mucho que no tengo prestadores a Servicio Social a mi cargo y empiezo a extrañarlos. Desde hace ocho años he convivido con muchos de ellos más que con mis propios compañeros de trabajo. Ellos han sido los que me han regalado una amistad que va más allá de la sonrisa y un saludo por la mañana. Gracias a todos ellos: América, Carla, Rocío, Rose, Liz, Xóchitl, Miguel, Bere, Evy, Carmen, Julio, Alex, Mario.
Por cierto, el viernes pasado me encontré a Liz y me mostró sus ilustraciones, que desde siempre me encantaron.

Espero pronto hacer una versión apachurrable de doña Julieta. Liz arma el patrón que ya tengo la aguja e hilo preparados.