Friday, May 13, 2005

Algo más sobre el asunto...

Encontré en un párrafo de Corazón tan blanco de Javier Marías una reflexión sobre el matrimonio que quisiera compartir con ustedes.

Ese cambio de estado, como la enfermedad, es incalculable y lo interrumpe todo, o al menos no permite que nada siga como hasta entonces: no permite, por ejemplo, que después de ir a cenar o al cine cada uno se vaya a su propia casa y nos separemos, y yo deje con el coche o un taxi en su portal a Luisa y luego, una vez dejada, yo haga un recorrido a solas por las calles semivacías y siempre regadas, pensando en ella seguramente, y en el futuro, a solas hacia mi casa. Una vez casados, a la salida del cine los pasos se encaminan juntos hacia el mismo lugar (resonando a destiempo porque ya son cuatro los pies que caminan), pero no porque yo haya decidido a acompañarla o ni siquiera porque tenga la costumbre de hacerlo y me parezca justo y educado hacerlo, sino porque ahora los pies no vacilan sobre el pavimento mojado, ni deliberan, ni cambian de idea, ni pueden arrepentirse, ni elegir tampoco: ahora no hay duda de que vamos al mismo sitio, querámoslo o no esta noche, o quizá fue anoche cuando yo no lo quise.

Tuesday, May 10, 2005

Razones equivocadas

Conforme pasan los años, cierto tipo de gente se vuelve más insistente en saber la causa por la cual no me he casado o no he tenido hijos. Su curiosidad, malintencionada, la mayor de veces, no me molesta pero me hace suponer que a pesar de los evidentes cambios en los roles femeninos, aún, en México, impera la idea de ver a las mujeres como esposas y madres antes que cualquier otra cosa.

Al releer La nueva familia española (1999) de Inés Alberdi, me encontré con una serie preguntas que las mujeres jóvenes se hacen, una vez cumplida la mayoría de edad, antes de intentar tomar ciertas decisiones.

¿Cómo voy a organizar mi vida personal? ¿Prefiero vivir sola o formar una pareja? ¿Por qué formar una pareja?, ¿por amor, por interés, por seguridad? ¿Qué es el amor?, ¿merece la pena?, ¿ha de ser esta la razón fundamental de tener pareja? Y si tengo pareja, ¿cómo vamos a vivir?, ¿separados, juntos, casados? Casarme, ¿para qué?, ¿casarme para toda la vida, o casarme sin más, estar juntos mientras nos entendamos y seamos felices? ¿No sería mejor no casarse por si acaso no nos va bien? ¿Y si probamos una temporada de convivencia? Y pasado un cierto tiempo, aunque me case, si no lo veo claro, me divorcio. ¿Y si me divorcio? ¿Cuáles van a ser mis condiciones para seguir casada o para divorciarme? Quizás no merezca la pena divorciarse, hay que pensar en las ventajas de un matrimonio para toda la vida. Y además otra cosa, ¿quiero tener hijos? ¿Cuándo, cuántos? ¿Cuándo me voy a decidir?, porque si tengo hijos tendré que dejar muchos planes, será un handicap para mi trabajo, además tendré que poner de antemano las cosas claras con mi pareja porque el cuidado de los hijos hay que compartirlo; tampoco estoy dispuesta a que los hijos hagan que me enfade con mi pareja. ¿Y si tuviera un hijo pero no me casara? Quizás sería una forma más libre y más espontánea de organizar mi vida. En fin ya veremos.

Justo en este momento de mi vida estoy segura que ambas decisiones, ser esposa y madre, son algo que puedo postergar e incluso desistir de tomarlas. Aun así no dejo de pensar en los muchos que optan lo contrario por razones equivocadas.

Monday, May 09, 2005

Cuatro años


Mañana cumplo cuatro años de trabajar en el museo, qué rápido pasa el tiempo. Posted by Hello

Wednesday, May 04, 2005

Lola Bistrot


Esta foto de Shannon Estes es sólo un pretexto para invitarlos a que visiten Lola Bistrot, ya está el link. Posted by Hello

Tuesday, May 03, 2005

Vacaciones

Cuando era pequeña esperaba deseosa la época que mi familia destinaba para las vacaciones en la playa, en realidad sólo era una semana, la primera de diciembre porque mi padre siempre ha evitado salir de paseo cuando la mayoría de la gente tiene su periodo vacacional. Esto resultaba, al menos para mí, doblemente emocionante, iría a la playa y además lo haría cuando mis demás compañeros permanecían en la escuela.

A pesar de que nuestros paseos no se limitaban a dicha época del año, para mí eran los mejores y los que más disfrutaba. Conforme fueron transcurriendo los años, los viajes vacacionales fueron disminuyendo hasta que desaparecieron por completo.

Ahora, aun cuando toda mi familia sigue viviendo junta, es muy difícil planear unas vacaciones a las que vayamos todos. A veces salen mis papás solos, en ocasiones sólo mi madre con alguno de mis hermanos o conmigo, pero eso sí, nadie se atreve a ir únicamente con mi padre, digamos que su carácter es bastante explosivo y nadie quiere lidiar con ello.

Hoy por la noche mis papás salen con rumbo a Manzanillo, situación que me deja como única encargada de la casa, lo que para nada es una bendición, sobre todo pensando en que mis hermanos tienen 30 y 20 años respectivamente y ambos quieren aplicar el clásico "Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta".

El menor me ha dicho, con una leve sonrisa en el rostro, que el viernes no llegue antes de las nueve de la noche a la casa, lo de menos es lo que pretenda hacer, lo que me preocupa es que los viernes son los días en que más cansada me siento y lo único que deseo es llegar a mi cama.

Así que mientras mis papás preparan sus maletas yo me hago a la idea de que el fin de semana será mucho más largo de lo que me imagino.