Thursday, July 13, 2006

Taller de verano

Como si no hubiera tenido suficientes disgustos esta semana el día de ayer resultó ser mi primer y último día en el taller de joyería que se imparte en el museo donde trabajo. El motivo por el que decidí asistir al taller fue para elaborar, de una buena vez, un collar con las cuentas de hueso con forma de tortuga que compré hace unos meses. Al explicarle a la tallerista mi intención de querer utilizar para la pieza tanto las cuentas de vidrio de colores como las de hueso, estas últimas a manera de pendientes, ella me dijo que era preferible que no utilizara ambos elementos y que mi pieza se vería mejor si las cuentas eran de un mismo color. Por si fuera poco también me dijo que el collar luciría más si utilizaba hilo nylon en lugar de alambre para bisutería (¿?) No se que cara habré puesto pero ella no hizo más comentarios. Nuevamente le expliqué mi deseo y ella insistió en imponer su gusto personal, mostrando ya cierto enojo en su tono. No pude resistir más, y sin ánimos de discutir, guardé mis cosas, le agradecí por su tiempo y me regresé a mi oficina.

Cómo es posible que un taller creativo esté a cargo de una persona tan terca e insensible. Si yo deseara únicamente ensartar cuentas en un hilo nylon no necesitaría de la ayuda y consejo de un tallerista. ¡Bah!, ya se me pasará el disgusto.

3 comments:

Diana said...

Hilo nylon, jeje, si las piedras son medianas o con peso eso terminaría colgando en lugar de poderlas acomodar estéticamente con el alambre. Lo siento pero a eso no se le puede llamar taller creativo, cuando uno enseña (cualquier cosa), uno sólo debe guiar a los demás y no imponer nuestras ideas de modo que hiciste bien en retirarte.

Diana Eileen said...

Pues sí, ya tendré que terminar mi collar sin ayuda pero a mi gusto. Saludos.

Yo_Mero said...

Le hubieras felicitado por su enorme capacidad creativa seguido de un lindo gesto hecho con un dedo de tu mano... se lo merecia.