Friday, August 03, 2007

¡Voy a ser abuelita!

La primera vez nada pasó pero ahora al parecer sí y en menos de 20 días nacerán los cachorritos que mi Morris y la Luca engendraron con amor y harta calentura. Aunque estoy emocionada por el futuro nacimiento de mis nietecitos me preocupa no encontrarles pronto un buen hogar. Al principio tuve la irresponsable idea de quedarme con al menos uno de los cachorros pero una reciente noche de insomnio ayudó a darme cuenta que no podría hacerme cargo de un perro más, así que hacerlo sería un acto egoísta y cruel.

El Morris llegó hace diez años por capricho de mi hermano menor, quien suplicaba por una mascota. Yo acababa de perder a un perro bajo las llantas de un camión materialista así que no me encontraba con los ánimos suficientes como para hacerme cargo de otro perro. Antes de que mis padres tomaran una decisión les advertí que no me haría cargo de nada que tuviera que ver con el perro, sin embargo, el día que llegó Morris mis planes cambiaron. Nuestro primer encuentro dejó en claro que el perro prefería estar conmigo que con su legítimo amo. La decepción, convertida en rechazo de mi hermano hacia el perro me obligó a hacerme cargo del cachorro. Desde entonces he estado al pendiente de él, he procurado darle el tiempo y los cuidados necesarios, incluso he exagerado según la opinión de gente que me conoce pues hasta he pasado la noche en vela cuando Morris se ha encontrado enfermo. El poco tiempo libre del que ahora dispongo me impide hacerme cargo de más perros, así que desde ya he empezado a buscarles un hogar digno a todos los cachorros.

1 comment:

kissel said...

HOLA, GRACIAS POR EL COMENTARIO...SUERTE