Tuesday, May 31, 2005

SIMPLEMENTE NINA


Qué feliz me hace esta visita. Recuérdenlo es el 17 de junio en el Salón 21 Posted by Hello

Thursday, May 26, 2005

Remedios caseros

La cercanía que he tenido con mi abuela materna desde la infancia mucho me ha servido para aprender y poner en práctica numerosos remedios tradicionales contra algunas dolencias frecuentes. Tantas veces he utilizado algunos de ellos que ni siquiera dudo de su efectividad, por eso en ocasiones en lugar de recurrir al botiquín, como un médico, amigo de la familia, me aconseja, me dirijo a la cocina y hago los respectivos preparados.

Cuando nació mi hermano menor yo tenía siete años, edad propicia para contraer todo tipo de afecciones virales y demás, por lo que al primer síntoma de varicela, sarampión, etc., mis padres, preocupados por un posible contagio al recién nacido, decidían llevarme, con maleta preparada para una estancia aproximada de dos semanas, a casa de mis abuelos maternos. Este tipo de aisalmiento, durante los primeros años de vida de mi hermano, nunca me disgustó, al contrario, eran una especie de vacaciones en las que podía hacer cosas que generalmente no hacía cuando me encontraba en casa. Pasaba las mañanas en compañía de mi abuela, quien preocupada por mi pronta recuperación, me explicaba los remedios que sin lugar a dudas me ayudarían.

Las medicinas recetadas por el doctor tan sólo eran complementos de los amorosos cuidados y remedios que ella se empeñaba en prodigarme. Cuando tuve varicela, la comezón era tan intensa que para mitigarla un poco, mi abuela llenaba la tina con agua tibia, le agregaba hojas de lechuga y me sumergía allí durante un buen rato. Colocaba algunas hojas en mi cuerpo y para evitar que yo me rascara, me pedía que bañara a alguna de sus muñecas. Cuando mi baño y el de la muñeca terminaban, me secaba y me espolvoreaba con polvo de haba. La comezón no cedía ante el remedio, pero el baño a media mañana me provocaba el sueño que mi abuela esperaba.

De todas las recetas que sabe mi abuela, mis favoritas siguen siendo las que recomienda cuando una simple gripa te ataca. Porque al remedio lo acompaña una historia, así que mientras mezcla manteca de cerdo con bicarbonato para preparar unas plantillas que sólo deben usarse por las noches cuando se sufre de fiebre y malestar provocado por la gripa, dice "Cuando yo era pequeña, mi mamá no tenía el suficiente dinero para llevarnos al doctor o comprarnos medicina, así que si teníamos tos, cortaba una cebolla y le colocaba azúcar, la dejaba reposar una noche en un recipiente y por la mañana nos tomabamos el líquido que se formaba a manera de jarabe". De esta forma, al sentir yo las cosquillas que hacen sus dedos al untar la mezcla en mis pies, me doy cuenta de lo afortunada que soy al escuchar sus consejos y aún tener sus cuidados.

Monday, May 23, 2005

Concierto de arte sonoro@HATCH

EL ENSUEÑO DE LOS ANIMALES
Homenaje sonoro a Franz Marc (1880-1916) por Manrico Montero

Los animales son una de las grandes temáticas en la obra del pintor expresionista alemán Franz Marc, y dentro de ese gran tema podemos hallar muchos cuadros dedicados a retratar animales dormidos. A partir de ese motivo del animal durmiendo, Manrico Montero realiza esta colección de piezas sonoras con el título de El ensueño de los animales. Cada bodegón sonoro de1 a 2 min de duración está basado y titulado a partir de cuadros específicos de Franz Marc con esa temática, como es el caso de Blue Black Fox, Deer inthe Wood, Rehe in der Daemmerung, etc.
A partir de fuentes de grabaciones de campo y emulación de estructuras orgánicas esculpidas a través de síntesis digital, Manrico Montero nos ofrece un sentido homenaje sonoro a Franz Marc, lleno de bucólicos paisajes y ecología acústica.

Sábado 28 de Mayo 2005, 20:00 hrs
Francisco Pimentel #3 esq. Rosas Moreno Col. San Rafael, 20:00 hrs
ENTRADA LIBRE

Tuesday, May 17, 2005


Abrió la mano. En la mano se veía una rosa recién cortada, con unas gotas de agua cristalina entre los suaves pétalos rojizos. Extendí la mano para tocarla, pero era sólo una ilustración.

En cuanto al resto, no sé cómo pude quedarme quieto y mirar. El hombre ilustrado era una acumulación de cohetes, y fuentes, y personas, dibujados y coloreados con tanta minuciosidad que uno creía oír las voces y los murmullos apagados de las multitudes que habitaban su cuerpo. Cuando la carne se estremecía, las manitas rosadas gesticulaban, los labios menudos se movían, en los ojitos verdes y dorados se cerraban los párpados. Había prados amarillos y ríos azules, y montañas y estrellas y soles y planetas, extendidos por el pecho del hombre ilustrado como una vía láctea.

El hombre ilustrado, Ray Bradbury
Posted by Hello

Cuando se apaguen las luces

Una rápida conversación por el messenger me recuerda que probablemente vaya a ver la película más esperada de la temporada en un horario un tanto inconveniente. Realmente no me importaría verla una semana después, o quizás dos... o tres, vamos, que si ya esperé tanto, no me importaría hacerlo un poco más, además (supongo que me odiarán por esto) las dos entregas anteriores no me parecieron tan significativas como las primeras, o debo decir las últimas; aunque ahora que recuerdo, el Episodio VI peligrosamente se coloca en la cuerda floja de mi gusto personal. Creo que decir esto, al menos entre los de mi generación, es lo más cercano a blasfemar, así que tendré cuidado de las posibles represalias.

Lo único que espero es que la promesa de ser la mejor de la trilogía se cumpla y así no me arrepienta del desperdicio de horas de sueño.