Tuesday, April 19, 2005

Compartiendo espacios

Qué hacer cuando de repente, de la noche a la mañana, te encuentras con una persona viviendo afuera de tu casa, sobre todo cuando es una persona de edad avanzada, que apenas puede caminar y que poco a poco, con mucho trabajo, va reuniendo sus modestas pertencias a las afueras de tu puerta. Por qué escogió tu casa y no la de otro más, quién lo sabe, quizás sólo él.

Aun cuando sabes que no sólo tú has notado su presencia y que posiblemente alguien con menos corazón lo corra de ahí, estás preocupado y yo se que tu preocupación no sólo es el hecho de que se quede ahí indefinidamente, invadiendo TU espacio, también te inquieta que algo pueda pasarle y te preguntas por qué nadie se hace responsable de él, por qué a nadie le preocupa lo que pueda pasarle.

Por la mañana, antes de irte a trabajar, cruzas los dedos para que él ya no esté cuando vuelvas por la noche, pero sabes, las personas no pueden desaparecer.

2 comments:

Anonymous said...

¿qué haces? nada... porque en este mundo jodidamente polarizado, donde hay quienes pueden tenerlo todo (y no me refiero a dinero), no lo aprecian y otros tienen tan "poco", para éstos eso es suficiente para "vivir"...
(hola, vi tu blog en la página de Angélica, saludos desde el otro lado del cyberespacio)

Diana Eileen said...

Hola Nora, muchas gracias por la visita. Tienes razón, supongo que en ocasiones perdemos de vista las cosas que en realidad importan.