Anuncian para el día de hoy en el Distrito Federal una temperatura máxima entre 27 y 29 grados centígrados, pero eso, así como si el cielo está despejado o no, poco importa si la oficina en donde trabajo se encuentra en una parte del sótano de un edificio de 93,371 metros cuadrados.
Desde hace más de tres años, nueve horas al día son las que permanezco bajo la tierra así que no exagero al decir que los cambios de una estación a otra han pasado desapercibidos para mí. Cada día, al llegar la tarde y al disponerme a dejar la oficina para salir a la superficie no se con lo que me pueda encontrar. Ahora con el cambio de horario tengo oportunidad de disfrutar unos pocos momentos con luz solar pero ignoro cuanto me pueda durar el gusto, de lo que sí estoy segura es que gracias al paraguas que permanece todo el año en mi locker, no tendré que preocuparme por la lluvia.
2 comments:
Se de lo que hablas, yo solía permanecer bajo tierra, no en un bunquer, pero casi en una tumba; el trabajo era atronadoramente aburrido, aunque la caverna estaba alfombrada y contabamos con cafeteria, no eramos mas que topos entrenados
Ahora ya tengo ventana, ademas de las mantadas Windows mr..
Relajate, no queda mas que ir hacia arriba.
Reciban saludos de David
Muchas gracias por la visita y el consejo. Saludos.
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