Vivo en Ecatepec y trabajo en Reforma así que los campamentos de resistencia han afectado mi camino diario. Anticipando el caos del día lunes opté por tomar la vía larga al utilizar el metro. Al salir de la estación Auditorio tuve que caminar los diez minutos hacia el museo y en el trayecto me encontré con gente que, aprovechando la ausencia del tránsito vehicular, utilizaba bicicletas, motocicletas y patines para desplazarse a lo largo de Reforma. Muchas de las ardillas que viven en el Bosque de Chapultepec también aprovecharon la falta de automóviles para bajar de los árboles y buscar con mayor detenimiento el alimento del día, sin el temor de ser aplastadas por los conductores.
La mayoría de mis compañeros de trabajo se han quejado amargamente de todos los inconvenientes que les han ocasionado los manifestantes. Algunos de ellos tienen automóviles y han sufrido por los problemas viales y por no encontrar estacionamiento cercano. Otros, que utilizan el transporte público, al igual que yo, han sufrido por caminar los diez minutos que representan el trayecto de Auditorio-museo o Chapultepec-museo. La verdad es que por ahora no me he quejado y he aprovechado el ejercicio, que me ha sentado bastante bien considerando mis hábitos completamente sedentarios.
Efectivamente la afectación a terceros ha sido la constante en esta manifestación, sin embargo, me pregunto cómo es que podemos quejarnos si ni siquiera somos capaces de pensar un poquito en los demás. Nada más un ejemplo, tres de mis compañeros tienen automóviles. Una de mis compañeras, por un problema de rodillas, tiene dificultades para caminar medianas distancias. Por qué ninguno se ha ofrecido para llevarla a la estación de metro más cercana. ¡Claro!, es más fácil quejarse y tildar de egoístas a los demás. Más allá de las cuestiones políticas, es un asunto de sentido común.
3 comments:
Yo no apoyo el movimiento de AMLO, pero tampoco lo condeno, en lo que a mi respecta, me da muchos temas para pensar, algo que me llama mucho la atencion es la intolerancia de la gente, les afectas un poco su status quo y se les cae el mundo. Yo no utilizo Reforma durante la semana, pero creeme que se me antoja caminar por ahi en la tarde o patinar, total, pues si ya esta cerrado pues aprovechemoslo ¿no? En fin, que bonita Cd, podran decir todo de ella, menos que es aburrida. Chilangos dejaramos de ser...
Changos! Resulta que vives también por acá (inserte musiquita de la dimensión desconocida aquí), no manches tocaya ya me dió miedo... mucho miedo.
Tu mero: es verdad, qué bonita ciudad, tantas cosas que nos entretienen día a día. Saludos.
Tocaya, ahora resulta que hasta vecinas somos, qué coincidencia. En fin, que tengas un buen fin de semana.
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